
La tesis de Jordi Duran, Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad de Barcelona para el curso 2023-2024
El Premio Extraordinario de Doctorado es una de las máximas distinciones académicas que concede la universidad para reconocer tesis doctorales que destacan por su excelencia, originalidad e impacto científico.
Jordi Duran es profesor de Escena en espacios públicos y Gestión y producciones teatrales del Grado en Artes Escénicas – Interpretación.
Este galardón no solo evalúa la calidad del documento presentado, sino también la trayectoria del investigador durante su doctorado. A efectos prácticos, este reconocimiento supone un impulso decisivo para la carrera académica, ya que otorga una puntuación adicional en los procesos de acreditación y en el acceso a becas y contratos posdoctorales competitivos. Para la institución, en este caso la Universidad de Barcelona, la concesión de estos premios pone de relieve su capacidad para generar investigación de vanguardia y formar talento investigador de primer nivel.
La tesis trata de una investigación que adapta y aplica la práctica escénica al contexto de la educación secundaria obligatoria, y se plantea por su potencial a la hora de reconfigurar las relaciones pedagógicas y de cuidados, así como la atención a la diversidad dentro de la comunidad educativa. Indaga en la integración de otros saberes en las artes vivas, como la a/r/tografía desde lo performativo, la pedagogía crítica, la educación para la justicia social, las teorías queer o la interseccionalidad.
Para llevarlo a cabo, despliega distintos procesos de creación, acciones artísticas que se convierten en producción teatral y en medio de estudio a través del cual se examina tanto el contexto como el propio equipo de trabajo. Y, como investigación basada en las artes escénicas, se ofrece como un dispositivo performativo que pretende “hacer cosas” con el teatro: más allá de describir realidades, las crea, junto con nuevas representaciones, contextos y experiencias. Además, las metodologías y los sujetos de estudio de esta investigación mutan a medida que se desarrolla. Así, esta tesis recoge tres grandes desplazamientos ocurridos durante los dos años de trabajo de campo realizado en un instituto de máxima complejidad.
El primero se dio al conocer la realidad del centro educativo; el segundo cuando se constató hasta qué punto las condiciones en las que el profesorado llevaba a cabo su tarea eran determinantes en la educación del estudiantado; y el tercero, cuando a partir de un proyecto de investigación-creación se produjo un giro hacia la comunidad docente y se trasladó el estudio del centro educativo a la sala de ensayos.
Por último, se trata de una tesis que también se presenta como un espacio que reivindica las posibilidades de lo teatral y performativo en la investigación social y que, a nivel formal, quiere desbordar los límites de lo académico e infiltrarse en otros ámbitos como centros de formación no reglada, actividades divulgativas en centros cívicos, salas de programación escénica y, en definitiva, la sociedad en general.
El título de la tesis es La clase mutante: una investigación sobre los movimientos que tienen lugar cuando la práctica escénica entra a formar parte de las relaciones pedagógicas y la atención a la diversidad en la educación secundaria obligatoria. Está dirigida por Fernando Hernández-Hernández y Judit Vidiella Pagès.
